Invitados de honor

Mostrando entradas con la etiqueta japon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta japon. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de diciembre de 2008

El Monstruo sin Nombre

Érase una vez un paí­s muy lejano, un monstruo sin nombre. El monstruo deseaba un nombre con todas sus fuerzas así que decidió salir de viaje en busca de uno. Pero el mundo es grande, así que se dividió en dos para continuar el camino. Uno de ellos fue al Este y el otro al Oeste.
El monstruo que fue al Este encontró una aldea y alli encontró a un herrero en la entrada. "Oh, Señor Herrero, por favor dame tu nombre". "No pienso darte mi nombre". "Si me das tu nombre, a cambio, me introduciré en ti y te hare más fuerte". "En serio? Si me vas a volver más fuerte entonces te lo daré". El monstruo se introdujo en su cuerpo y se convirtió en Otto el herrero. Otto era el hombre mas fuerte de la aldea, pero un dia "Miradme, miradme! Mirad qué grande se ha hecho el monstruo en mi interior!", "grush grush, ñam ñam, grumpf grumpf, glup!" y el monstruo, que tenía mucha hambre, se comió a Otto desde dentro. Y el monstruo volvió a ser un monstruo sin nombre.
Aunque se introdujo en el zapatero Hans... "grush grush, ñam ñam, grumpf grumpf, glup!". Volvió a ser un monstruo sin nombre.
Aunque también se introdujo en el cazador Tomas... "grsuh grush, ñam ñam, grumpf grumpf, glup!"
Una vez más volvió a ser un monstruo sin nombre.
El monstruo entró en un castillo para buscar un buen nombre. En el castillo había un niño enfermo. "Si me das tu nombre te haré más fuerte". "Si logras que me recupere y me haga más fuerte, te lo daré" El monstruo se introdujo en el niño y éste se recuperó totalmente. El Rey estaba muy contento, "El príncipe se ha curado! El príncipe se ha curado!"
Al monstruo le gustó el nombre del niño y la vida en el castillo, por eso, aunque se moría de hambre, se contenía. Aunque cada día tenía más hambre, se contenía. Pero llegó a tener tante hambre... "Miradme, miradme! Mirad qué grande se ha hecho el monstruo en mi interior!" El niño se comió a sus sirvientes y a su padre. A todos. "Grush grush, ñam ñam, grumpf grumpf, glup!"
Ya que no quedaba nadie, el niño se fue de viaje. Caminó y caminó durante varios días y, un día, se encontró con el monstruo que había ido al Oeste. "Ya tengo nombre. Es un nombre muy bonito." El monstruo que había ido al Oeste le dijo "No necesitas nombre. Puedes ser feliz sin uno. Somos monstruos sin nombre al fin y al cabo" "Grush grush, ñam ñam, grumpf grumpf, glup!" El niño se comió al monstruo que había ido al Oeste.
Aunque por fin había conseguido un nombre no quedaba nadie que le pudiera llamar por él... Aún siendo Johan un nombre tan bonito.

-De la serie de anime MONSTER (Naoki Urasawa)

miércoles, 28 de mayo de 2008

Comida Japonesa

Después de varios años de pasión por todo lo relacionado con el país del sol naciente, tuve la posibilidad de ir a comer a un restaurante japonés, cosa que siempre había ido retrasando por la idea extendida de que se trata de una especialidad cara.
Tuve la oportunidad de comer en el Musashi, un japonés de Madrid situado junto a Metro Callao, en una pequeña calle al lado del Fnac de galerías preciados, concretamente en Calle de las Conchas, numero 4


Hay muchos locales de comida japonesa en Madrid, pero el restaurante Mushashi, (que toma su nombre del guerrero Miyamoto Musashi) fue una elección que hice investigando en internet, de modo que pudiésemos comer en un sitio con una buena relación calidad-precio.


Nada más llegar, tras unos incidentes en el Metro en los que tuvimos que volver atrás en nuestro recorrido por culpa de un socavón que se había abierto a la altura de Sol, y hacer frente a un arrollamiento por parte de un carterista a Carolina, pudimos comprobar que quizá debimos haber reservado mesa. Estaba a rebosar, una buena señal por otra parte. Nos dieron una mesita para dos, y pudimos comprobar la extrema sencillez del lugar, que no por eso dejaba de ser agradable y cómodo. Un lugar sin pretensiones de lujos o recargas innecesarias.
Para comer pedimos una bandeja lacada de sushi, pollo teriyaki, takoyaki, y cerveza japonesa. De postre tomamos helado de melón, aunque yo me quedé con las ganas de probar el helado de sésamo o el de judias rojas.
La bandeja de sushi era grande, consistía en seis piezas de maki, y otras seis de nigiri variado. Particularmente me encantó el de salmón y el de atún rojo, que estaban deliciosos. Esta bandeja nos salió por 15 euros, y es claramente para compartir


El pollo teriyaki es un plato riquísimo consistente en pollo en trozos bañado con una salsa dulce, y fua todo un éxito para Carolina, a la que no le hizo mucha gracia el sushi.
Y para terminar, las takoyaki son las famosas bolitas de pulpo que salen en todos los anime, y que son simplemente una bola de masa, rellena de un trozo de pulpo, fritas y bañadas en salsa de soja. Y encima llevan apenas tres tiritas diminutas de algas pero que son sorprendentemente saladas. Estaban muy buenas las takoyaki, pero esas algas resultaban chocantes xD


Todo esto, más las bebidas y el postre, que como todos los helados de carta era bastante caro, nos costó unos 40 euros, Un buen precio teniendo en cuenta que los japoneses suelen rondar los 60 euros como mínimo. Y la comida definitivamente fue buena, de calidad, estaba rica, y además el sitio era agradable y bastante silencioso en cuanto que la gente no daba gritos como en muchos otros locales, pero no tan silencioso como para resultar incómodo.

Por supuesto, pienso repetir, pues me quedé con ganas de probar muchas otras cosas como el udon, por ejemplo