Invitados de honor

jueves, 3 de septiembre de 2020


 "Los personajes de Sōseki nos ofrecen una nueva definición de lo que es el Humanismo."KenzaburŌ Ōe

Obra maestra de la literatura japonesa, que narra las aventuras de un felino que cohabita, de modo accidental, con un grupo de grotescos personajes, miembros todos ellos de la bienpensante clase media tokiota: el dispéptico profesor Kushami y su familia; el mejor amigo del profesor, el charlatán e irritante Meitei; o el joven estudioso KangetsuSoy un gato es una sátira descarnada de la burguesía Meiji. Dotada de un ingenio a prueba de bombas y de un humor sardónico, recorre las peripecias de un voluble filósofo gatuno que no se cansa de hacer los comentarios más incisivos sobre la disparatada tropa de seres humanos con la que le ha tocado convivir.

Natsume Sōseki nació en 1867 cerca de Edo (la actual Tokio). Descendiente de una familia de samuráis venida a menos, fue el menor de seis hermanos.

Cuando tenía dos años, sus padres lo entregaron en adopción a uno de sus sirvientes y a su mujer, con quienes viviría hasta los nueve años. En 1884, instado por su familia, se matriculó en la Universidad Imperial de Tokio para cursar Arquitectura, aunque acabó estudiando Lengua Inglesa. Tras graduarse en 1893, empezó a trabajar como profesor en la Escuela Normal de Tokio, pero pronto, en 1895, fue destinado a la Escuela Secundaria de Matsuyama, en la lejana isla de Shikoku. Parte de sus experiencias en esta remota escuela rural serían recogidas en su novela Botchan. En 1900 se le concedió a Sōseki una exigua beca del Gobierno japonés y se lo envió a Inglaterra, donde pasó los años más tristes de su vida, leyendo libros sin parar, deambulando por las calles y pasando miserias. Parte de sus sombrías reflexiones sobre la vida inglesa fueron publicadas años después en el diario japonés Asahi. Regresó a Japón en 1902, con un contrato para enseñar en la Universidad Imperial de Tokio. La carrera literaria de Sōseki se inició en 1903, cuando comenzó a publicar haikus y pequeñas piezas literarias en revistas como Hototogisu. La fama le llegó con la publicación en 1905 de Soy un gato, y al año siguiente Botchan lo catapultó al éxito, convirtiéndose automáticamente en un best seller. Sōseki escribió catorce novelas en total a lo largo de su vida, entre las que cabe destacar El minero, o Sanshiro, que forma parte de una trilogía que se completa con Daisuke y La puerta; en cuanto a su etapa más madura, sus obras más importantes son, sin duda alguna, Kokoro y Más allá del equinoccio de primavera . Natsume Sōseki murió en Tokio en 1916 a los 49 años de edad, a causa de una úlcera de estómago. De este mismo año data Luz y oscuridad. En 1984, y en homenaje a su fama y trascendencia, el Gobierno japonés decidió poner su efigie en los billetes de mil yenes.

lunes, 30 de julio de 2012

Lecturas Julio 2012

  • Relectura de los libros de Jorge Bucay: Cartas para Claudia, Cuentos para pensar, Cuenta conmigo, Shimriti.
  • Poemas varios de Rudyard Kipling, Keats, Rilke, Juan Ramón Jimenez, y Lorca
  • Virginia Woolf, Diarios 1925-1930
  • Orlando, de Virginia Woolf (traducción de Jorge Luis Borges)
  • Biografía de Virginia Woolf, por su sobrino Quentin Bell
Haciéndome experta en Virginia Woolf, poco a poco y sin darme cuenta. Los últimos días de Julio, y las recomendaciones de Virginia me traen a Proust. Agosto estará lleno de Proust.

viernes, 6 de julio de 2012

Al Faro, de Virginia Woolf


Hace semanas que leí Al Faro, de Virginia Woolf, y ahora estoy leyendo algunos de sus diarios y en ellos se comenta el aspecto autobiográfico de la obra, en la que los señores Ramsay son fiel reflejo de los caracteres de los señores Stephen, los padres de la escritora.
Esta novela nos muestra de forma cuidadosamente sutil y descriptiva la vanidosa generosidad y amorosa sumisión de la señora Ramsay, la egoísta necesidad de ánimos y lisonjas del señor Ramsay, la sublevación de Lily Briscoe, la petulancia del señor Tansley. Como siempre, en su estilo poético y sensible, indaga en la psicología . Un poema psicológico, así describió la novela su marido, Leonard Woolf.
Virginia Woolf una vez más escribe de forma experimental y juega con los tiempos y el desarrollo de la acción mediante la vida interior y las percepciones y reflexiones de los personajes. Nos divide la acción en tres etapas: La Ventana, Pasa el Tiempo, El Faro.

En la primera parte podemos observar una estampa vacacional, la casa está llena de vida, los Ramsay tienen muchos hijos que rebullen por las habitaciones, las excursiones, las cenas y los invitados se suceden. Se habla de ir al faro y en el transcurso de esa conversación muchos personajes desfilan ante nuestra mirada.
En la parte central la casa está vacía y en estado de casi abandono, me parece que la Nada de la Historia Interminable está devorando las estancias, la ruina, el viento y sus secuaces, las malas hierbas, el polvo, los ratones, se han adueñado de la mansión y nada queda de la vivaz algarabía familiar.
"Nada rebullía en el salón, ni en el comedor, ni en la escalera. Nada más que aquellas rachas desprendidas del cuerpo del viento se filtraban sigilosamente por las esquinas y se aventuraban al interior haciendo crujir los goznes herrumbrosos y las molduras hinchadas por la humedad del mar. Hay que tener en cuenta que la casa estaba tan destartalada. Casi podía uno imaginarse aquellas ráfagas sutiles penetrando en el salón, investigándolo todo, fisgándolo todo, jugueteando con un jirón suelto del papel de la pared, preguntándose cuánto tiempo duraría colgado de allí, cuándo se desprendería del todo. Se refregaban sutilmente contra las paredes, las recorrían cavilando, como queriendo preguntarle a las rosas rojas y amarillas estampadas en el papel cuándo se marchitarían, examinando -sin prisa, porque tenían todo el tiempo por suyo- las cartas rotas tiradas a la papelera, las flores, los libros, todo lo que se ofrecía a su examen, interrogando a cada cosa para saber si era su aliada o su enemiga, para saber cuánto tiempo iba a durar allí."
Los bichitos del polvo, en la película Mi Vecino Totoro


En El Faro, la última parte del libro, tenemos a Lily Briscoe, uno de los personajes más importantes para mí, haciendo una revisión del transcurso del tiempo, de los caracteres, de las decisiones tomadas, tratando de terminar un cuadro... Y al señor Ramsay con sus hijos viajando en barca al faro, los hijos rebelándose contra el temperamento del padre, y el padre revelándose a los hijos. Pero no quiero revelar, valga la redundancia, los puntos que van aflorando aquí y allá en el simbolismo de este libro. Esto es algo que cada uno debe leer y conservar para sí.
Ojalá leáis a Virginia Woolf y conectéis con ella del modo en que lo vengo haciendo yo.



domingo, 1 de julio de 2012

Lecturas de Abril, Mayo, y Junio 2012

Estoy un poco vaga con la redacción de entradas y se me juntan los meses, pero no importa. Todo queda apuntado y paso a dar fe de los últimos libros que me han tenido atareada con su lectura.

  • Miscelánea, de Jorge Luis Borges. Sus críticas literarias han supuesto para mía casi un manual de recomendaciones. Muy agradecida por descubrirme a autores que me han proporcionado y me proporcionarán largas horas de lectura placentera.
  • 1Q84, de Haruki Murakami. Como no puede ser de otra manera, estoy al día con las novelas de mi escritor favorito.
  • El matrimonio entre el Cielo y el Infierno, de William Blake, con prólogo de Chesterton y traducción del poeta mexicano Javier de Villaurrutia. Pensé que me sería más difícil leer este pequeño librito, pero por una u otra causa me hallaba en sintonía y me lo bebí de un trago en una incursión a la biblioteca
  • La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares, con prólogo de Jorge Luis Borges. En la misma incursión que el anterior, descubrí este relato y me lo leí allí mismo de una sentada. Me pareció maravilloso y me gustó sobremanera. El que fuera gran amigo de Jorge Luis Borges se hará un merecido hueco en mi biblioteca. Tengo muchas ganas de hacerme con toda la obra de estos dos señores.
  • Las Olas, de Virginia Woolf. Primera lectura de esta autora. Quedé hechizada por su sensibilidad y ya no podré dejarla nunca.
  • Al faro, de Virginia Woolf. Nada más terminar el anterior comencé con éste. Y ahora ando leyendo Orlando, y algunos de sus diarios. Autora predilecta ya para siempre.
  • Crimen y Castigo, de Fiodor Dostoievski, del que he dado buena cuenta en una semana, a pesar de sus dimensiones, porque me tenía absolutamente fascinada. Siempre me satisface tanto la literatura rusa. Me parece mágica, sobre todo su capacidad para sumergirse en la psicología humana. Dostoievski es uno de mis imprescindibles, toda su obra debe estar en lugar preferente y bien a mano.
  • La Mecánica del Corazón, de Mathias Malzieu. Esta pequeña novelita para terminar los calurosos días finales de Junio con un agradable sentimiento, preciosa historia agridulce, colores burtonianos y la sorpresa de que Luc Besson ha comprado los derechos de la obra para rodar una película. No puedo esperar. Y deseo leer la segunda parte, La alargada sombra del amor.
Julio ya ha traído sus primeros libros, pero para conocerlos habrá que esperar a la siguiente entrada ^^

miércoles, 20 de junio de 2012

"Las Olas", de Virginia Woolf

Redacto esta entrada por fin, tras muchos días llenos de vicisitudes médicas, festivas, familiares y técnicas de diversa índole. Con todo esto no he podido leer todo lo que yo querría pero bueno, tras volver a casa y en los ratos en que el dolor de muelas no arreciaba he terminado la lectura de Las Olas, de Virginia Woolf.
He de decir que nunca antes había tenido la ocasión de leer nada de esta autora que desde hace tiempo me atraía, y sólo esperaba el momento de poder hacerlo, momento que se presentó cuando compré un par de sus libros, en una de estas ediciones de coleccionables -Escritoras Famosas-, por un euro cada uno en el mercadillo de Fuengirola.
La satisfación ha sido total, me ha gustado muchísimo, me bebía sus palabras y no pienso en otra cosa que en hacerme con toda su obra ya.
Las Olas no es una novela al uso, no tiene un claro comienzo, nudo y desenlace, sino que se desarrolla mediante las reflexiones de seis personas durante varias etapas de sus vidas delimitadas metafóricamente por las etapas del sol sobre el mar: el amanecer, el mediodía, el atardecer y la llegada de la noche. Además de este novedoso manejo del tiempo y de los personajes, el estilo de escritura también es sorprendente, pues puede decirse que toda la novela tiene más de poesía que de relato, un poema en prosa que la autora utiliza para sumergirnos en las psiques de tres mujeres y tres hombres, y mostrarnos sus sentimientos sobre sí mismos y sobre los demás, o por comparación con los demás, ya que todos nos miramos en los espejos de otras personas para comprobar cómo somos nosotros mismos, para autodefinirnos.
"Es Percival -dijo Louis- sentado, silencioso, tal como se sentaba en los cosquilleantes céspedes cuando la brisa dividía las nubes y las volvía a unir, quien nos hace caer en la cuenta de que estos intentos de decir "yo soy esto, yo soy aquéllo", que todos hacemos ahora al reunirnos, al acudir aquí como partes separadas de un solo cuerpo y una sola alma, son falsos. Algo callamos, por miedo. Algo alteramos por vanidad. Nos hemos esforzado en acentuar las diferencias. Este deseo de ser individuos separados nos ha inducido a resaltar nuestros defectos y cuanto de particular tenemos. Pero hay una cadena que gira y gira a nuestro alrededor, con un círculo azul-acero debajo."
Como digo, Las Olas está llena de poesía, una poesía colorista, sugerente, de naturaleza exhuberante, de jardines exóticos, de habitaciones luminosas, de mares relucientes. El contrapunto oscuro, complicado, lo ponen las almas, las mentes de Bernard, Neville, Louis, Rhoda, Susan y Jinny, atormentadas por dudas, miedos, complejos, por las vicisitudes de la vida. Y además girando en torno a un personaje central: Percival, como nexo de unión.
Para captar mejor la sustancia me gustaría remarcar el hecho de que Neville lea a Catulo, ya que esto, además de retratarnos al personaje también nos dice mucho sobre la autora y su obra. Copio de una enciclopedia:
"La obra lírica de Catulo es una muestra de la vida cotidiana de la oligarquía romana vista desde dentro. Formaba en las filas de los llamados "poetas nuevos" educados en Grecia por tutores griegos. Se trataba de un grupo de jóvenes acomodados que pretendía renovar la literatura lírica latina. Aportaban no sólo un métrica novedosa, sino también una sensibilidad distinta, muy ligada a la opulencia en la que habían nacido y al ocio que practicaban. (...) Catulo no es sólo el portavoz del hedonismo; sus poemas, en buena parte, son cuadros de costumbres, retratos de caracteres que muestran los deleites de la sociedad opulenta y también sus lacras."
Percatémonos de los paralelismos con la sociedad inglesa de finales del siglo XIX, la educación que recibían, el ocio del que disfrutaban y el modernismo literario del que Virginia Woolf es un exponente.
Con respecto a los marcados caracteres de los personajes sobre los que leemos, me pregunto si todos no serán diferentes alter egos o las distintas partes diseccionadas de la psique de la autora. Es una reflexión que me ronda la cabeza.. Particularmente he disfrutado con las vistas a los pensamientos de Jinny y Rhoda. Jinny es una mariposa, revolotea, sólo tiene ojos para la belleza, quiere balancearse como un barquito de papel en el océano en salones de baile, busca el éxtasis, se embriaga. Rhoda es etérea, tormentosa, el mundo le es hostil, los rostros humanos repugnantes, "navego en aguas revueltas y me hundiré sin que nadie pueda salvarme", dice. Rhoda me maravilla, pero no quiero desvelar más, os dejo a vosotros que descubráis las sustancias de Bernard, de Louis, de Susan. Quizá a través de vuestros ojos no veais las mismas cosas que yo a través de los míos, pero sí espero que este libro os provoque la misma fascinación que a mí.


lunes, 4 de junio de 2012

Miscelánea, de Jorge Luis Borges


Elegí comprar este libro por dos razones principalmente. La primera es su tamaño, más horas de lectura por el mismo precio! Y la segunda es por su contenido, pues los artículos, prólogos, notas y demás resultan siempre una buena fuente de información crítica que te da claves sobre lo comentado y sobre el escritor que lo ha redactado. Para mí este tipo de recopilatorios de material de análisis y opinión son un baúl de sabiduría, una caja de conocimientos sobre cultura literaria, histórica, política, etc. Quizá no siempre esté de acuerdo con la opinión vertida por Jorge Luis Borges en este caso, y a veces también me ha resultado repetitiva su fijación con el género policial y el gauchesco, pero cada uno de sus textos me ha servido, no he descartado ni una sóla palabra, y he seguido con atención sus elogios y sus diatribas.
Mi ejemplar de Miscelánea está felizmente poblado por marcapáginas, y he llenado hojas en mi cuaderno de apuntes. Abundante en las referencias, he listado copiosos títulos y autores para buscar en mis sucesivas visitas a la librería o a la biblioteca. Verbigracia, en medio de su lectura localicé un relato de Adolfo Bioy Casares (gran amigo del autor que hoy me ocupa), titulado La Invención de Morel, que me procuró una hora de amena lectura y agradable sorpresa. No puedo decir más que me encantó! Francamente recomendable para todo el mundo.
En cuanto a la Miscelánea, es recomendable a quienes, más allá de leer best-sellers y novelas contemporáneas, estén interesados en ampliar sus conocimientos sobre la literatura de finales del siglo XIX y principios del XX. Encontrarán muchas referencias a autores de la talla de Chesterton, Swift, Rudyard Kipling, Joyce, De Quincey, Stevenson, Faulkner, Kafka y otros tantos, por no mencionar que conocerá a los autores argentinos y sus obras más reconocidas de mano de Jorge Luis Borges, uno de los mayores escritores de habla hispana.

sábado, 2 de junio de 2012

Historia de Dos Ciudades, de Charles Dickens

El último libro del mes de mayo es este que podemos ver en la imagen, de la colección Biblioteca de Obras Famosas, de Ediciones Alonso, editado en 1969 si bien "Historia de dos ciudades" data de 1859, y con prólogo de Luis Hernández. Debo mencionar también la estupenda traducción, que me ha encantado. Lo compré de segunda o quién sabe cuántas manos en un mercadillo por 0'25€. Tiene unas tapas duras y rasposas que dan un no sé qué al cogerlo, acostumbrados como estamos al cartoncillo satinado.

Algo saturada tras mil doscientas páginas de prólogos y artículos críticos sobre literatura de finales del siglo XIX y principios del XX, y sobre todo un poquito hastiada ya de referencias a la novela policiaca y la literatura gauchesca, literaturas que no me seducen demasiado, decidí emprender la lectura de alguno de los muchos títulos que anoté en mi wishlist tras leer esta gran Miscelánea de Jorge Luis Borges en la que no todo se reduce a comentarios sobre el Martín Fierro y retruécanos policiales. Después de unos minutos de mirar mis libros disponibles y pendientes de lectura, sopesando mis apetencias así como la conveniencia de tal o cual obra para que haya un progreso en mi afán literario, resolví sumergirme en "Historia de dos ciudades" de Charles Dickens. Dos factores que tuve en cuenta fueron las continuas alusiones de Jorge Luis Borges, y el hecho de que en la última novela de Murakami el nombre de Charles Dickens haga acto de aparición en varias ocasiones.

Llamadme cateta inculta pero jamás pensé que una obra de Charles Dickens iba a gustarme tanto. Oliver Twist y Cuento de Navidad están tan manidos, tan llevados y traídos que ya no me dicen nada. A veces una se llena de prejuicios por culpa de estas cosas, así que la moraleja es: dejaos de prejuicios y hacedle un hueco a este escritor en vuestra biblioteca personal porque tengo que decir que esta es ¿me atreveré? la mejor novela que he leído en mi vida!

Para empezar su construcción es de una perfección abrumadora, no hay personaje superfluo, no hay acción por trivial que parezca que no tenga su entendimiento a posteriori. El argumento puede parecer sensiblero en ocasiones pero por momentos la novela se torna terrorífica: el trasfondo de la revolución francesa lo explica. El realismo con que Dickens describe los sucesos que sobrevinieron en Julio de 1789 con la toma de la Bastilla y la elevación a categoría de Reina de Francia a la Guillotina, la forma en que describe la ruindad de las bestias de gorros colorados, ebrios de sangre y transformados en verdugos legitimados por su condición de oprimidos, envilecidos por los Demonios del Hambre y la Miseria, acongoja casi tres siglos después. Igualdad, Fraternidad, Libertad, o Muerte. Es una historia de locura y muerte donde los torturados se convierten en torturadores, pero esta es también la historia de Charles Darnay, Alexander Manette y su hija Lucía, y de las vicisitudes de que son víctimas en Francia e Inglaterra, y de otros personajes en principio secundarios, pero como se verá tan importantes, aunque ninguno me ha agradadado tanto como Carton, el malaventurado, infausto, deplorable Carton. El perdonado Carton. Esta es la historia de su redención.


lunes, 28 de mayo de 2012

El placer de elegir la próxima lectura

Hay días que voy a mi tienda de confianza con grandes ansias de traerme un libro a casita, pero hay tantos para elegir.. que el bosque no me deja ver los árboles! Normalmente tardo muchísimo en decidir cuál escoger, y no se trata de que deba escoger sólo uno, no importa el número, tardo demasiado porque tengo la manía de "hacer el inventario" de la tienda de turno. Necesito saber una por una cuales son mis opciones, los miro y los remiro todos, analizo qué títulos hay en stock, cuáles faltan (para colmo, suelen antojárseme los que faltan), si me gusta la edición (aunque sea de bolsillo), el tamaño de las letras... vamos, que me tiro mi hora larga. Y el caso es que soy perfectamente capaz de llegar, coger uno en dos minutos y volver contenta a casa con él, porque me gustan todos! o casi todos. Pero si dispongo de tiempo entonces es una locura, siempre acaban doliéndome los ojos y la cabeza. No es que no me termine de convencer ningun ejemplar, es que me encanta mirarlos todos, conocerlos todos. Es una especie de juego de seducción entre los libros y yo, un juego que no se queda en el exterior, no me impresionan fácilmente títulos ingeniosos o llamativas ilustraciones de portada. Cuando los observo me parece que puedo ver sus almas, el alma del escritor y la del libro, encerradas bien apretaditas entre las letras, me parece que me hablan, a veces noto que me llaman! A alguien más le ha pasado eso de no sentir ninguna apetencia concreta por ningún libro en particular y de pronto, de repente verlo, ver EL LIBRO, ese libro..., tiene que ser ése, ése y ningún otro. Qué es esto? es magia? es casualidad? o es el libro que te llama por tu nombre? que te atrae como en los dibujos animados el olor de la comida que llegaba hasta el perro y le hacía flotar y lo alzaba en volandas y lo llevaba hasta el pastel de carne que se enfriaba en el alféizar.
Elegir un libro cuidadosamente es un gran placer. Sentir la llamada de un libro lo es aún más :)