Invitados de honor

viernes, 31 de octubre de 2008

La esperanza en un cajón -2ª parte-

Esperanza mira por la ventana para ver a los niños que juegan a la pelota en la calle. Se pregunta de dónde sacan las energías para ir a recogerla tantas veces hasta el final de la cuesta. También se pregunta por qué no es capaz de recordar la última vez que ella rió de esa manera, la última vez que fue feliz.
Y es que ya está cansada de jugar al escondite con la felicidad día tras día. Las reglas del juego al que se abandona desde que llegó aquí no permiten esconderse fuera de esta casa pero ella siempre se las salta. Esperanza se resigna a seguir buscando y, aunque sabe que no está y que nunca la encontrará entre estas paredes, sus pasos la conducen una vez más hasta la mesita de noche de los picos arañados. Acaricia su superficie con gesto cansado, da media vuelta y sigue buscando.
Recorre las habitaciones una tras otra con paso lento y cuidado porque le pesa el abatimiento y tiene miedo de caer y romperse en mil pedazos. Como aquel bonito termómetro de Galileo que compró tan ilusionada en aquel bazar chino y que miraba embelesada, atenta al subir y bajar las bolas de colores, y contemplando el brillo de la luz sobre sus paredes de cristal, hasta que se le escapó entre los dedos y se hizo añicos en el suelo del salón, derramando su fluido como quien derrama la vida en sangre. Esperanza pensó que era justo, que no se podía engañar al destino, que si a ella le había tocado sufrir no tenía derecho a otra cosa. Aprendió la lección y, desde entonces, no se ha permitido volver a disfrutar más pues si no tienes nada, nada tienes que perder.

jueves, 30 de octubre de 2008

La esperanza en un cajón -1ª parte- por Irene Puente

Siempre había llevado el poder de la palabra en las venas, pero

Había sentido durante décadas cómo algo indefinible la recorría de arriba a abajo y la sumía en un desconcierto y una inquietud extraña. Algo que no lograba explicar pero que siempre estaba presente y la sorprendía a todas horas, mientras se lavaba los dientes frente al espejo del cuarto de baño, cuando contaba el cambio que le habían devuelto en la panadería, o leyendo los ingredientes de una receta que se proponía preparar por fin, pero que al final nunca llegaba a cocinar. Una sensación constante de ausencia de algo, pero ¿qué puede ser? Esta sensación era más fuerte, sobre todo, después del anochecer, cuando se iba a dormir. Todas las noches el mismo ritual, recoger los platos sucios de una cena silenciosa, desvestirse, cepillarse el largo aunque algo descuidado cabello, dar las buenas noches al primer cajón de la mesita que tiene junto a la cama, cerrar los ojos, y en el último segundo antes de entrar en la primera fase del sueño… un sobresalto, darse cuenta de que falta algo. Después de mucho rato solo queda dormirse de agotamiento, involuntariamente, sin haber llegado a descubrir qué es esto que tanto la inquieta.

Siempre había llevado el poder de la palabra en las venas, pero

Vuelta a la insatisfacción cotidiana. Su vida, por ahora, no tiene mucho que ofrecerle, se contenta con dejar pasar los días como un grifo que gotea, a sabiendas de que el agua derramada ya no puede recuperarse, queda perdida para siempre.

Las horas de la tarde son las peores y las más largas. Por la mañana basta para pasar el tiempo preparar un desayuno que tomará sin ganas, asearse, vestirse… bueno, vestirse no, hoy también se quedará en pijama. Como cada día verá un rato la televisión mientras hace alguna tarea doméstica, esperará a que llegue el cartero con el ligero temor de comprobar que aparezca con las manos vacías, tomará un aperitivo, hará la comida, y quizá vea un poco más la televisión hasta que llegue su marido de trabajar.

Pero, ¿qué hacer por la tarde? Dios mío, cómo tarda la luna en llegar al cielo, ¿será posible que hoy también haya atasco en el horizonte?

Las agujas del reloj de la cocina caminan en dirección contraria, el reloj de arena tiene dentro una piedra que no deja pasar el tiempo, los rayos del sol no encuentran el camino a través de la ventana.

La comida se ha quedado fría en el plato, y ella se debate entre calentarla una vez más o tirarla a la basura.

Siempre había llevado el poder de la palabra en las venas, pero

jueves, 23 de octubre de 2008

Mijas, lugar de ensueño, 2º parte

No tengo un oído maravilloso que me de las claves y el don del

No tengo un oído maravilloso que me de las claves y el don del conocimiento de todo lo que ocurre a mi alrededor. Y doy gracias por ello. Porque me basta con un sentido del oído medianamente aceptable para detestar inapelablemente el mundo que me rodea. No soporto el ruido, ésa es la verdad. Y cada día que pasa lo llevo peor.

Cuando vine a vivir aquí nada hacía presagiar que viviría sobre la misma boca del infierno. Algunos meses después me molestaba ligeramente el sonido del tráfico. Tiempo más tarde comenzaron a irritarme sobremanera los gritos de verduleras de las mujeres que pasan por debajo de mi ventana. Y a estas alturas estoy poseída por una furia homicida que me empuja a bajar a la calle y apuñalar repetidas veces al arriero de los pobres burritos que viven al lado de mi casa, que a pesar de que rebuznan y dan coces resulta que son lo meno molesto de todo. Nada que ver con los dichosos perros-rata, esos perritos repugnantes que sus no menos repugnantes dueñas tienen en las casas para… ¿para qué? ¿Para hacerles compañía? ¿Para que les calmen el picor vaginal? ¿Para poder molestar a todos los vecinos en una especie de afán de protagonismo tipo “miradme, miradme, aquí estoy yo”?

Sin embargo, pese a todos estos factores, para mí el peor es el tráfico. Por un lado están los coches que, no sé por qué, pasan a una velocidad bastante poco adecuada para circular por una calle tan estrecha como de la que hablamos. Pasan a nosecuántos kilómetros por hora y no sólo eso, sino que si llueve y es aconsejable reducir la velocidad, o si la calle está llena de turistas que caminan alelados mirando a las nubes o pensando en las musarañas, o quizá están en Babia, o si, como decíamos, es aconsejable conducir despacio porque pocos metros más allá hay un colegio y los colegios es lo que tienen, que están llenos de niños, y los niños es lo que tienen, que poseen la loca costumbre de lanzarse a la carretera a lo kamikaze, y cruzan las calles sin mirar provocando el consiguiente infarto en los amorosos pechos de sus madres, las mismas a las que se oye vocear como verduleras. Y como decía mi abuela, que en paz descanse, no pasan más cosas porque dios no quiere.

Total, que no se adónde pueden ir esos conductores sin miedo a morir o matar con tanta prisa. Porque prisa tiene uno por la mañana temprano, cuando llega tarde al trabajo y siente la sombra amenazante del despido sobre su cabeza y no se ve capaz de decidir qué es peor, que a uno le despidan o que no le de tiempo a echarse un cigarrito antes de entrar al puesto de trabajo. Prisa se puede tener también al término de la jornada, cuando uno reza porque le de tiempo a fundirse medio sueldo en la tragaperras del bar de enfrente sin que a su mujer llegue a hacérsele excesivamente larga la tardanza como para sospechar que si su marido tarda tanto no es porque se haya entretenido en el trabajo sino porque anda por ahí gastándose el sueldo con los amigotes. Lo que no se puede comprender es que la gente tenga prisas a media mañana, a media tarde, a media noche. A las cuatro de la madrugada, joderrrr...

Luego tenemos las motos. Y los que van encima de las motos. Con la cabeza pelada y el casco colgando del brazo, no vaya a ser que se caigan y se rompan el codo. Y son modernos, muy modernos, porque hoy la moda consiste en ir pegando petardazos con el tubo de escape y no hay ni uno que no siga la moda, de tal manera que llega un momento en que yo ya no sé si vivo en Málaga o en una Valencia de perpetua Mascletá. Sinceramente, es para bajar a la calle y apearlo de la montura a ostias.
Además he descubierto un comportamiento extraño en estos personajillos. Por algún motivo que no alcanzo a comprender de vez en cuando alguno decide introducirse en mi callejón dando acelerones, llega hasta el final, y dando acelerones también sale por donde entró y sigue calle abajo. ¡¡¡¿POR QUÉ?!!! Dios, que alguien me de una respuesta!, hace días que no duermo dándole vueltas a este absurdo.

Bien, por lo visto tengo un ramalazo de matemática y el otro día me puse a echar cuentas del volumen de vehículos que pasan por debajo de mi ventana haciendo un ruido que no es normal, porque si circularan civilizadamente (si algunos lo hacen es que se puede) no tendría problema. Resulta que, desde las siete y media de la mañana hasta las once de la noche, oigo pasar una media de mil setecientos automóviles y motocicletas. Súmese a este cómputo la contaminación acústica de los ya mencionados perros-rata, y la gente que grita por la calle como si estuviera en una tómbola y se obtendrá como resultado lo que ya antes comentaba: la fórmula de las puertas del inframundo. Porque esto es del inframundo señores, o lo que es lo mismo, tercermundista.

viernes, 17 de octubre de 2008

Mijas Pueblo, un lugar de ensueño, 1ª entrega

Un precioso pueblo blanco de la costa del Sol donde puedes pasear por sus pequeñas calles asfaltadas de mierdas y meadas de perro, sentarte en un banco a contemplar las preciosas vistas de grúas, o saltar por encima de las ramas caídas de los árboles.

Al atardecer es agradable caminar por las aceras llenas de bolsas de basura. La vista no defrauda, pues por no hacer feo a la vista no hay contenedores en este pueblo. Tenga cuidado de no tropezar con ellas o pisar una vomitona.

Pero si el atardecer es bonito, aún lo es más el amanecer, eso sí, obviando la basura orgánica que queda rociada por todas partes tras el paso del camión de la basura.

Unas horas más tarde puede recorrer el centro del pueblo, la Calle Málaga le servirá para observar la agitada vida mijeña. Peguese bien a la pared para evitar ser atropellado y camine en fila india hasta que se encuentre con uno de las decenas de coches aparcados, entonces aguarde a que puedan pasar los que van circulando, y tápese los oídos en cuanto vea venir una moto a todo velocidad y con el tubo de escape trucado. Así hasta que la via quede libre y usted pueda continuar con su visita turística. Con un poco de suerte podrá ver a nuestro especimen favorito, un chaval que va en quad a toda velocidad y dando petardazos. Quizá incluso le puedan ver subiéndose a la acera y haciendo caballitos. Todo el mundo le quiere.

Una recomendación que le hacemos es que procure no sufrir ningún accidente, y en caso de que no pueda evitarlo, que sea en el horario establecido de médico de urgencias. Si se abre la cabeza fuera de ese horario no habrá nadie para atenderle, ni médicos, ni ambulancias, se lo advertimos. Eso sí, dentro de poco dispondremos de un ascensor para que pueda subir a la primera planta.

domingo, 12 de octubre de 2008

hum..

Desde mediados de Marzo hasta el día de hoy he leido al menos tres o cuatro docenas de libros. Soy capaz de leer un libro en dos días, lo que hace tres libros por semana. No digo esto por presumir, sino para expresar lo importante que es para mí la lectura. De todos modos, lo que quería decir en un principio es que en estos meses he leído 6 libros de Haruki Murakami, y uno de ellos por dos veces. Supongo que estoy algo obsesionada xD pero son verdaderamente importantes en mi vida, han supuesto todo un descubrimiento y no tengo palabras para expresar todo lo que me inspiran. De hecho en estos momentos estoy escribiendo esto en un ciber, mientras no cesan de entrar y salir, de pasar por detrás de mi silla, obligándome a incrustarme el borde de la mesa en el esternón, y en fin, no estoy muy inspirada. Escribir algo interesante en estas circunstancias resulta menos que imposible.
Tendremos que dejarlo para otro día, Murakami-sama.

viernes, 10 de octubre de 2008

Si Fuera....

Si fuera un día de la semana: Domingo
Si fuera un momento del día: Antes de amanecer
Si fuera un planeta: Júpiter
Si fuera una bebida: Sangría
Si fuera un instrumento musical: Piano
Si fuera una fruta: Sandía ^^
Si fuera una canción: "Buried Alive" de Creature Feature, o cualquiera de Horrorpops
Si fuera una parte del cuerpo: Detrás de la oreja
Si fuera una asignatura: Literatura
Si fuera un número: 7
Si fuera un color: Violeta
Si fuera una ciudad: Tokyo
Si fuera un olor: Frambuesa
Si fuera un idioma: Alemán
Si fuera una flor: Crisantemo
Si fuera un verbo: Vivir!
Si fuera estación: Otoño
Si fuera una prenda: Vaqueros
Si fuera un libro: Norwegian Woods, de Haruki Murakami
Si fuera un país: Japón
Si fuera un lugar: Un bosque
Si fuera una película: Bin Jip
Si fuera una serie: Friends
Si fuera un sonido: el de la lluvia
Si fuera una palabra: libélula
Si fuera dos palabras: yo soy
Si fuera tres palabras: dame un beso
Si fuera una acción: Observar
Si fuera un celular: el último modelo xD
Si fuera un sentimiento: Honor
.

jueves, 9 de octubre de 2008

meme utilizando nombres de películas ^^

1. ¿Eres hombre o mujer?: "Monster" xDDD
2. Descríbete: "En busca de la felicidad"
3. ¿Qué sienten las personas acerca de ti?: "Pisando Fuerte"
4. ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?: "Laberinto de mentiras", "10 razones para odiarte"
5. Describe tu actual relación con tu novio o "pretendiente": "Extrañas coincidencias" "algo en comun"
6. ¿Dónde quisieras estar ahora?: "La isla"
7. ¿Cómo eres respecto al amor?: "El Empleado del mes" X-D
8. ¿Cómo es tu vida?: "La guerra de los mundos"
9. ¿Qué pedirías si tuvieras un sólo deseo?: "El Libro del mal" jajaja
10. Escribe una cita o frase sabia: "Never die alone"
11. Ahora despídete: "El Ultimo viaje"

el reclamo de la libertad en detrimento del respeto

Ayer vi en las noticias que dos o tres mujeres habían sido multadas por un policía, en base a la ley antibotellón, por encontrarse hablando en la calle a las 3 de la madrugada, perturbando la paz de la noche y siendo sancionadas con 400 euros.
Estas personas se quejaban de que la calle es de todos, que a ver si no van a poder hablar en la calle cuando les plazca.
Bien, me gustaría saber que dirían si se les presentara el caso de estar tranquilamente durmiendo en sus casas y un grupo de jóvenes se apostara bajo su ventana para conversar a voces y reirse a carcajadas. Serían entonces de la misma opinión? Sonreirían complacidas ante la libertad de los jóvenes a armar alboroto a altas horas de la madrugada, sin importarles, en pro de la libertad, no poder dormir?
Ah, pero no es lo mismo jugar felizmente al fútbol en la calle usando un muro de portería, que estar dentro de la casa recibiendo balonazos bajo la ventana. Pero eso estas mujeres, por lo visto, no lo entienden.
Mas valdría que aceptaran la multa, no tanto por el dinero que supone, sino como una lección de civismo que deben aprender. Porque mañana a las 3 de la madrugada, en la puerta de sus casas, puede haber otras mujeres conversando, y quizá ellas tengas que levantarse a las seis para ir a trabajar.

martes, 7 de octubre de 2008

venga otro meme de esos

Elige 3 imágenes en imagechef
escribe algo gracioso en cada una de ellas, o lo que te apetezca, y súbelas a tu blog, o aquí mismo al dejar un comentario
Obligo a hacerlo a Ayrim, Myuu, Corey, Ftemplar, Vercetti, Jane Eyre
ale, tomad marrón xD que nooo, que está guay, venga
estas son las mías: